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Sociedad 06.04.2019

El cuerpo de los argentinos: avanza lento “escaneo” clave para que haya una ley nacional de talles

Lo está haciendo el INTI para definir las medidas promedio. Hasta ahora, sólo se midió a menos de la mitad del país. Según una encuesta, el 70 % de las mujeres no encuentra ropa que le vaya.

Fuente: Clarín

Niñas, adolescentes, jóvenes, adultas y ancianas de todos los sectores sociales: casi 7 de cada 10 mujeres en Argentina se enfrentan a problemas para conseguir ropa. ​Probablemente, la mayoría de las lectoras que arrancaron este artículo. Así lo indica la última encuesta realizada por la organización Anybody a 8.565 personas, de las cuales la amplia mayoría (95,1%) utiliza indumentaria femenina.

Modelos únicos, pequeños o que no se ajustan bien, números que difieren según el local y falta de opciones constituyen las principales quejas. Algunos fabricantes alegan que modificar sus prácticas implicaría un costo muy grande en materiales; pero los talles más difíciles de encontrar ni siquiera son aquellos -mal- llamados "especiales", sino el 48, el 46, el 44 y el 50, en ese orden.

¿Por qué ocurre esto? "La industria de la moda funciona para un solo tipo de cuerpo. Elegir cómo vestirse es una parte fundamental de la identidad y no todos pueden hacerlo. Esto no es el capricho de un sector, les pasa a muchas". Quien habla es Samanta Alonso, modelo plus size y activista gorda, que trabaja con la ONG para promover un cambio cultural en torno a la percepción de las apariencias físicas. Junto a sus compañeras, pelea hace años por la creación de una Ley Nacional de Talles, que a fines de marzo obtuvo media sanción en el Senado

Samanta Alonso, creadora de la agencia de modelos plus size Plus Dolls.

Samanta Alonso, creadora de la agencia de modelos plus size Plus Dolls.

Actualmente las medidas de la ropa responden a parámetros europeos o de otros países. El proyecto recientemente votado por unanimidad, en cambio, constituye el consenso de varias propuestas y tiene como eje principal "la creación de un sistema nacional de tallas homogéneo, basado en el estudio antropométrico de la población argentina, en prendas de vestir y calzado". La meta es hallar lafisonomía promedio, para garantizar que haya cuatro tallas hacia abajo y cuatro hacia arriba. "Buscamos una reglamentación inclusiva, coherente y diversa", resume Samanta.

La votación en la Cámara Alta brinda un nuevo impulso al relevamiento que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) comenzó hace más de cuatro años, con el fin establecer medidas estandarizadas y coherentes con las necesidades de los argentinos. Pero hasta ahora se completó sólo un 48%.

El estudio requiere de 12 mil a 15 mil muestras provenientes de las cinco regiones representativas del país (NOA, NEA, centro, Cuyo y Patagonia) y se lleva a cabo con un escáner 3D. En 2014, se había realizado una prueba piloto en Tecnópolis para capacitar a los operadores, el personal técnico y de mantenimiento. En mayo de 2015, el aparato fue trasladado a la provincia de Mendoza, donde dos años antes se había aprobado una Ley Provincial de Talles. Entre 2017 y 2018 se reanudaron los escaneos en Santiago del Estero, Corrientes, Chaco, Mar del Plata, Córdoba y Rafaela.

Fuentes consultadas por Clarín ​respecto de la demora explicaron que "el estudio lleva tiempo y tiene su costo a nivel logística". Este año resta avanzar en CABA, el norte y el sur, así como cruzar y centralizar los datos. Voceros del INTI creen que podrían alcanzar sus objetivos antes del 2020. Esto es fundamental para que, de salir la ley, pueda concretarse.

Sandra Jung, de la Unidad Técnica Desarrollo Sectorial del Centro INTI-Textiles, cuenta que el procedimiento -siguiendo los parámetros internacionales- consta de cuatro etapas. "Primero, las personas completan sus datos personales para asociar cuerpo con edad, actividad física y empleo, entre otras variables. Después se mide su altura, sin calzado. Tercero, dentro de una cortina, en ropa interior o malla, se toma su peso en la balanza. Por último, pasan a un escáner corporal 3D, que en 10 a 15 segundos hace un paneo con sensores infrarrojos, captando de 300 a 400 puntos del cuerpo​, como el contorno de la cintura, los bíceps y las rodillas".

En la pantalla. El estudio antropométrico 3D que está haciendo el INTI.

En la pantalla. El estudio antropométrico 3D que está haciendo el INTI.

Los voluntarios son hombres y mujeres de distintos grupos etarios. "Se trata de que el muestrario sea lo más azaroso posible", explica. Por eso, el INTI no elige a los participantes, sino que ellos y ellas se acercan a través de las publicidades, o son convocados ese mismo día, en la vía pública, por empleados del Instituto. Oficialmente no se informó cuánto cuesta el escáner

"Hasta el momento no existió una experiencia similar a nivel nacional. El estudio va a generar beneficios para la industria indumentaria, incorporando elementos importantes para el diseño, desarrollo, la producción y comercialización de prendas. Además contribuye a otros sectores, tales como la medicina, la arquitectura y la confección de muebles, ya que nos brinda información para la toma de decisiones con evidencia concreta", agrega Mariano Ortega, director operativo del INTI.

Actualmente existen 14 leyes de talles en distintas ciudades y provincias, con diferentes prescripciones. Algunas afectan sólo a la ropa de mujer; un puñado apunta a franjas etárias determinadas; no todas piden variedad de todos los modelos; unas contemplan ocho talles (como menciona el proyecto nacional) y otras, cuatro. Esto se convierte en un obstáculo para los consumidores, al igual que para las empresas que funcionan en todo el país o más de una localidad.

En la práctica, pocas marcas son plurales, ya sea en su ropa, sus maniquíes o afiches. De acuerdo con el "Directorio de empresas locales que ofrecen un amplio rango de talles" de Anybody, en la campaña verano 2019, fueron siete las firmas con presencia nacional y 49 las marcas o emprendimientos locales que demostraron una actitud "body positive".

Una de las acciones de AnyBody Argentina para concientizar sobre la necesidad de una ley de talles (Archivo)

Una de las acciones de AnyBody Argentina para concientizar sobre la necesidad de una ley de talles (Archivo)

"La moda no es para todo el mundo", le contestó la diseñadora de la una conocida compañía de indumentaria joven a Brenda Mato en las redes sociales. Fue hace dos años, cuando la modelo plus size y militante de la autoaceptación había difundido que no conseguía vestimenta en el shopping.

"Cualquiera tiene el derecho a verse y vestirse con algo sexy, lindo, de color", reafirma Julia Agüero, creadora de la tienda de lencería plus size Malitas Perras. Los inicios de su carrera como diseñadora tienen que ver con esta premisa básica, que para muchos se vuelve una odisea. "La idea surgió cuando no podía encontrar talles para mí. Empecé con lencería clásica y después me animé a ser más osada, con disfraces, bodies, corsets", recuerda.

Campaña llamada #YoPuedo de la marca Malitas Perras, con mujeres de distintas edades, etnias y cuerpos.

Campaña llamada #YoPuedo de la marca Malitas Perras, con mujeres de distintas edades, etnias y cuerpos.

"Al principio éramos muy pocas las marcas emprendedoras que hacíamos talles grandes. Ahora, por suerte, más personas se van acoplando. Desde que arranqué, la industria de la moda plus size cambió. El año pasado participamos del Buenos Aires moda, uno de los eventos más importantes del rubro, como primera marca de talles grandes en participar con lencería", concluye. Julia trabaja desde productos curvy hasta talles más grandes. 

Samanta Alonso, que comenzó su militancia cuando hacía una investigación sobre los estereotipos de las mujeres en los medios, añade: "Hay un sistema que lucra con nuestras inseguridades, que nos ofrece productos para adelgazar y tener una 'figura perfecta', la cual no nos garantiza ser felices. Tenemos que entender y reconocer nuestros cuerpos en su diversidad".

La tecnología está en marcha. Aunque persisten la discriminación y la gordofobia, hay cambios sociales innegables que bregan para que el sistema homogéneo de tallas se transforme en ley. Las mujeres y el activismo no se callan más.

"Hay mujeres que terminan vomitando para entrar en la ropa"

"No trabajamos ese número", "Esta marca llega sólo hasta el 46" y "No te preocupes, que se estira". El mensaje parece ser que las prendas no se adaptan a los cuerpos, sino al revés.

Según la encuesta de la organización Anybody de 2018, la mitad de las mujeres que no encuentra ropa termina cuestionando su figura. Otro11% opta por dietas y un 8% desarrolla desórdenes alimentarios. Sólo el 2% introduce una queja oficial a las empresas.

Yanina Gioria trabaja en Paraná, es licenciada en Nutrición (M.N. 7.186) y dedicó su tesis a la vinculación entre la Ley de Talles, la imagen corporal y los trastornos alimentarios. La capital entrerriana adhiere a la Ley de Talles provincial (Nº 9.703) sancionada en 2006, basada en las tablas de medidas e intervalos de las normas IRAM 75.300.

"Medí los jeans de todos los negocios del centro comercial de Paraná para ver si coincidían con lo estipulado por la ley e hice encuestas entre las adolescentes, que constituyen el grupo más sensible a este problema que afecta a todas las mujeres", cuenta la especialista, quien diariamente trata en su consultorio a personas que padecen bulimia y anorexia nerviosa.

Los resultados muestran que los negocios respetan "sólo parcialmente" la normativa: a medida que suben los talles, los pantalones son más pequeños que lo establecido por ley. "Mientras más grande es el talle, más centímetros le quitan", aclara Gioria.

La licenciada afirma que este problema se profundiza en marcas frecuentadas por mujeres que cuentan con un sueldo mínimo y medio, por lo cual a la discriminación se suma el obstáculo económicopara vestirse.

"Algunas mujeres a las que consulté sienten indiferencia cuando no consiguen ropa. Pero muchas caen en sentimientos negativos, como molestia (38,5%), culpa, discriminación y preocupación. Incluso el 61,6% decide hacer dietas: no hablamos de un plan de alimentación sana guiada por un profesional de la salud, sino ayunos o recomendaciones que aparecen en revistas o Internet. En casos de mujeres con tendencia a la bulimia o la anorexia nerviosa, potencia los riesgos", detalla.

El 85,7% de las adolescentes se topan con un talle distinto cada vez que llega a un negocio. Esto refuerza la implementación de dietas hipocalóricas. "Hay mujeres que pueden terminar vomitando para entrar en cierta indumentaria", observa Gioria.

Sus recomendaciones incluyen "cambiar nuestra mirada para empoderar a la mujer como es", ya que muchos locales brindan talles únicos, cuando los cuerpos no lo son. "Una medida para evitar el incremento de los trastornos alimenticios en adolescentes son los controles de tallas".

 

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