Infomación General 18.02.2026
Tarta rellena con milanesas de pollo
Una respuesta ingeniosa para que coman más con menos.
Fuente: Revista Pronto
Las milanesas de pollo ya forman parte de la dieta básica de los argentinos y siempre hay forma de darles un toque personal, incluso para compartirlas. Esa magia de huevo y pan rallado se puede convertir... en una tarta. Claro, le ponemos cositas. La propuesta es de @Matycocina, experto en aderezar con ingenio. "Con esta receta enamorás a cualquiera, hacela para San Velentín", dice el simpático cocinero.
Para empezar, las milanesas. Caseras o compradas. Hace falta queso, que puede ser muzarella o el cremoso más rico. Cebolla caramelizada, jamón (si hay) y unas tapas de tarta de buena calidad. Si la queremos napolitana, hay cómo hacerlo.
TARTANESA DE POLLO
- 1 o 2 pechuga de pollo (se necesitan 3-4 milanesas grandes)
- 2 huevos
- Sal y condimentos a gusto ( provenzal, ají molido, orégano y pimienta negra)
- Cantidad necesaria de pan rallado
- 2 discos de masa para pascualina
- 3 cebollas caramelizadas
- 100 g de jamón cocido
- 300 g de queso muzarella
- Salsa de tomate
Filetear la pechuga para obtener la carne de las milanesas, pasarlas por la mezcla de nuevo con sal y condimentos y luego por pan rallado. En una placa para horno aceitada, cocinarlas dándolas vuelta cuando estén bien doradas en la parte de abajo y terminarlas.
Preparar la cebolla caramelizada cortando con corte pluma las 3 cebollas, colocarlas en una sartén a fuego medio-bajo sin sal con un hilo de aceite e ir removiendo, para que se doren despacio con sus propios jugos. Condimentarlas a gusto. Reservar.
Cortar el queso en láminas. Disponer en una fuente aceitada la masa de tarta para la base, por encima las milanesas, luego la cebolla, por encima jamón y queso, la otra tapa y cerrar. Importante: pinchar la masa de arriba con un tenedor en varios lugares, para que suelte vapor y no se infle en el horno.
Llevar al horno hasta que esté doradita. Para hacerla napolitana, añadir salsa de tomate (espesa) y más queso.
Volver al horno fuerte (puede ser en la parte de la parrilla) hasta que el queso se derrita... y ¡Voilá!
La tartanesa de pollo está lista, bien abundante, con todos los sabores amados y fácil.