Infomación General 15.12.2022
Salteados de verduras con plus de proteínas
Con algunos secretitos revelados, una de las preparaciones más sencillas se convierte en un plato especial y rico.
Fuente: PRONTO
¡Dale magia a tus verduras! Basta de hervir, hornear o freír. Las cocciones cortas conservan más los nutrientes y los sabores, solo hay que seguir estos consejitos para que salgan perfectas.
Cortar. No hace falta picar en exceso, lo ideal es que se puedan diferenciar los sabores de cada verdura y queden algo crujientes. Prueba con trozos medianos de cebollas, morrones, berenjenas o zapallitos, por ejemplo. Las zanahorias pueden cortarse en rodajas finas.
La sartén. Si tienes wok, debes saber que se calienta en los lados más que en el centro. El fuego fuerte puede quemar rápido los alimentos. Si utilizas una sartén o una cacerola, es mejor que no tenga fondo grueso. Lo mejor es poner las verduras con un apenas un fondo de aceite y dorar dos minutos, removiendo siempre, antes de agregar los condimentos. Atención si usas hongos frescos como champiñones, portobellos, gírgolas, su cocción es cortísima. Incorpóralos casi al final de la cocción para que no se vuelvan gomosos.
El orden. Como siempre, vamos agregando primero las verduras que tienen más tiempo de cocción. Las verduras de hoja como acelga, espinaca, kale, akusay, etc se cortan en trozos chicos y se van incorporando, revolviendo para que se ablanden. En caso de que uses papas o calabazas, es conveniente darles un hervido corto antes de saltearlas, para que se terminen de cocinar con las demás verduras y formen una cubierta dorada.
Usa poca sal y muchas hierbas. El ajo fresco puedes incorporarlo junto con las verduras de más tiempo de cocción, pero no debe quemarse para que no se ponga amargo. Un truquito: tener ajo picado guardado en un frasco con aceite en la heladera, solo será necesario agregar una cucharadita a la preparación. También se puede usar ajo en polvo, que es muy práctico. Con las especias, menos es más: una sola o dos es suficiente. Por ejemplo, curry, comino, pimentón, cúrcuma.
Las proteínas. Si están crudas, se agregan con las verduras que tardan más en cocinarse. Por ejemplo, pollo o carne de vaca o cerdo en tiras o cubos, la carne de chorizos, salchichas parrilleras, morcilla, panceta ahumada, etc. Sueltan grasas que suman sabor. Asegúrate de cocinarlos lo suficiente antes de agregar más verduras. Los fiambres como jamón cocido, pavita, lomito, etc, es mejor agregarlos cuando ya las verduras estén casi cocidas. El huevo puede agregarse batido, al final, removiendo bien para que se mezcle y se cocine tomando el sabor de la preparación. Otro truco: batir los huevos con un par de cucharadas de agua cada 2 huevos que utilicemos, para que las claras y las yemas se integren.
¡Ahora sí, con estas indicaciones, tus salteados van a salir exquisitos!