Infomación General 16.07.2021
Caldos de verduras de nivel gourmet
El caldo es la estrella de la cocina "slow". Desde la selección de los vegetales a los condimentos, te brindamos trucos para que salga no solo rico, sino diferente cada vez, con toques perfumados y hasta con propiedades medicinales.
Fuente: PRONTO
Hacer caldo se ha convertido en moda, debido a sus 5 cualidades más importantes:
1. es más sano que comprar cubitos.
2. Podemos aprovechar las propiedades de los vegetales que usamos, haciéndolos diuréticos, desintoxicantes, antiinflamatorios, digestivos.
3. Cada día se puede hacer un sabor diferente.
4.Se puede guardar en el freezer.
5. Es "slow". Es cocina lenta, nos obliga a adecuarnos a los tiempos del fuego y nos permite disfrutar del resultado de aquello que se hace lentamente.
Con este caldo podemos hacer sopa, pero también guisos, risottos, estofados... Es una excelente entrada de todas las comidas.
Cómo se prepara un caldo de verduras
- 2 zanahorias
- 2 puerros
- 1 cebolla
- 2 ramas apio
- 1 zapallito
- 1 pimiento rojo
- 1 puñado de arvejas
- 1 patata
- 1 nabo
- 1 tomate
- 1 diente ajo
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 3 l agua mineral o filtrada
Poner una olla grande (es mejor más alta que ancha) al fuego con el aceite y rehogar la cebolla cortada en juliana.
Cuando comience a dorarse, poner el resto de verduras peladas y troceadas (así quedan listas para usar en otra preparación o comerlas). Saltear unos 10 minutos. Cubrir con el agua y dejar a fuego medio hasta que comience a hervir. Quitar la espuma que salga por la superficie de arriba, bajar el fuego y dejar cocinar durante 2 horas o hasta que las verduras están bien tiernas y el caldo toma color. Retirar del fuego, dejar enfriar y colar.
Una vez elaborado y enfriado podemos dejarlo reposar unas horas para lograr una mayor concentración de propiedades y sabor.
En la heladera duran unos tres / cuatro días. Envasado al vacío dura 10 días. Si congelamos el caldo puede durar unos 6 meses
Los sabores y aromas especiales
Las especias como cúrcuma, azafrán, jengibre, comino y pimentón agregadas en pequeñas cantidades perfuman el caldo y levantan los sabores. Dos de estas son suficientes.
Las hierbas aromáticas como tomillo y laurel quedan muy bien. Otras pueden ser invasivas.
El toque oriental: usar salsa de soja en vez de sal, echar el jugo de 1/2 limón, poner algas kombu o nori con las verduras agrega minerales y mejora el sabor. También, se puede agregar pasta de miso, que es un preparado a base de soja que da a las sopas un inconfundible gusto a comida del Lejano Oriente.
Las propiedades medicinales
Aparte de aportar al organismo agua enriquecida con sales minerales, algunas sustancias de los vegetales disueltas en ella mejoran el perfil del caldo a nivel nutricional. Las cebollas, ajos y hierbas contienen sustancias antisépticas. El apio es diurético, sedante y remineralizante. Las especias son en su mayoría antiinflamatorias. Como se ve, el caldo es salud, cucharada por cucharada.