Salud 25.05.2021
CORONAVIRUS
Conmoción por la muerte de una joven de 22 años en el viejo Iturraspe
Lara Arreguiz era estudiante de Veterinaria de la UNL y voluntaria de SOS Caballos. Debió atravesar un verdadero derrotero para conseguir una cama, aún cuando ya tenía el diagnóstico de covid positivo con pulmonía bilateral.
Fuente: InfoMercury
Una joven de 22 años falleció este viernes de coronavirus en el exhospital Iturraspe de Santa Fe, y su caso conmociona a toda la provincia, a la comunidad educativa de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV- UNL), donde estudiaba; y a la asociación SOS Caballos, de la que era una activa voluntaria.
Lara era insulinodependiente y falleció este viernes tras luchar contra el covid19 luego de varios días de idas y vueltas al sistema de salud hasta conseguir una cama para poder ser atendida con mayor celeridad. “Estoy sin poder entender nada todavía, la internaron el lunes a la noche y el viernes a la madrugada falleció” comenzó explicando su mamá Claudia en el programa de Marcelo Garrido por Cadena Oh!.
Claudia contó que el vienes 14 de mayo su hija la llamó llorando porque se sentía mal y le pidió que la vaya a buscar a Esperanza, localidad donde vivía hace 3 años y donde cursaba su carrera “el sábado a la mañana empezó con una tos seca y le compré un jarabe para la tos y le hice nebulizaciones para ver si se le pasaba” pero como el cuadro empeoró con el pasar de las horas al día siguiente la llevo al Protomédico donde le dijeron que la saturación de oxígeno era muy baja y le confirmaron que tenía neumonía bilateral en los dos pulmones por lo que sospechaban que era covid pero que no la podían dejar internada ahí porque no tenían los medios para tratar su cuadro agravado por la diabetes. “La dejaron en un sillón de ruedas en un pasillo separada por un biombo, estuvo dos horas con oxígeno, se descompensó por el azúcar, la atendió una médica y nos mandaron a casa. Al otro día nos pidieron una placa y un hisopado”.
“Al otro día fuimos, nos hicieron esperar afuera en el solcito, le hicieron las placas, el hisopado, se sentó en un banco y se acostó en mis piernas. Cuando nos llamaron, nos dieron el resultado positivo y nos mandaron a casa y me dijeron que si se ahogaba la llevara al hospital Iturraspe donde la iban a derivar a un sanatorio”. Antes de irse le dieron antibiótico para tomar, pero la cosa no mejoró y tuvieron que ir al Iturraspe donde otra vez se repitió la historia.
Una vez en el nosocomio, que tiene sistema de Triaje por el cual pasan todos los pacientes antes de ser atendidos, Lara empezó a sentirse mal y su mamá reclamó una vez más que la vean pronto, lo que sucede un rato después “ella se quería acostar pedimos permiso para recostarse en una camilla y nos dijeron que no, se acostó en el suelo y los médicos solo miraban pero hasta que no le tocó su turno no la llamaron. Cuando la llaman ella quería vomitar por la tos y le alcanzan el tacho, me dicen que le van a dar otro antibiótico y unos puf le pregunté para dejarla internada y me dijo que no, no había lugar y ella era de riesgo. Le pedí la derivación para un sanatorio pero no encontró cama, y ahí cambió el discurso la vamos a dejar acá porque es de riesgo y no puede andar así vamos a hacerle una tomografía me explicó mientras me decía que espere afuera”
Lo que siguió fueron mensajes durante el día entre ellas con pedido de comida y agua mientras su mamá esperaba una respuesta por parte de los médicos que a las 7 de la tarde confirmaron que la iban a derivar al hospital Iturraspe Viejo donde encontraron una cama. “Me quedé esperando y a las 9 y media llega una ambulancia a la cual la ayudé a subir y le dejé su mochila pero no me dejaron acompañarla y esa fue la última vez que la vi”.
“A la noche me llamó la doctora y me dijo que al otro día iban a coordinar una visita pero yo no porque me tenía que aislar, si pudo ir su papá que no vive con nosotras y ya había tenido Covid. El miércoles la pasan a una sala intermedia porque los valores de azúcar se habían alterado y le iban a colocar una bomba de hidratación. Ella me pidió una manzana rallada que le mandé pero cuando el papá llega el jueves ya estaba muy mal y no se despertaba. Él se largó a llorar y el enfermero le pidió que sea fuerte, a la tardecita la pasaron a terapia porque el tema respiratorio se estaba complicando y que no había tolerado la cánula de oxígeno y nunca más se comunicaron conmigo, a las 3 de la mañana el papá de Lara me dijo que había fallecido luego de 3 paros respiratorios” continuó Claudia.
“No sabemos cómo se contagió y nunca vamos a saber, ella no salía mucho, le gustaba estar adentro con sus perros y mirando la tele”, recuerda su mamá al momento que cuenta que la joven venía de un golpe muy duro por la pérdida de sus abuelos de los cuales había heredado su cama donde disfrutaba sus días. “Esa semana había empezado el gimnasio, y no sé si fue ahí o cuando hacía las compras yo cuando fui unos días después la noté rara, callada pero ella me decía que seguro era porque se había bañado y puesto con la estufa tratando de buscar una explicación y hacer lo posible por no caer en un sanatorio”.