Infomación General 29.12.2018
Japón volverá a la caza comercial de ballenas
Después de 30 años Japón decidió retirarse de la Comisión Ballenera Internacional y volverá a reanudar la caza comercial en julio del 2019.
Fuente: diariodeleon.es
Japón anunció que se retira de la Comisión Ballenera Internacional y que reanudará la caza de ballenas con fines comerciales el próximo mes de julio. Teniendo en cuenta que el país nipón es uno de los principales consumidores de carne de ballena, la decisión amenaza la recuperación del número de especímenes de este animal en peligro de extinción.
En la década de 1960, Japón consumía unas 200.000 toneladas de carne de ballena al año, una cifra que se ha desplomado hasta las 5.000 toneladas actuales, un 0,1% de toda la carne que se consume en el archipiélago. El País del Sol Naciente obtiene esa cantidad amparándose en una cláusula de la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, aprobada en 1986, que permite dar muerte a los animales con fines científicos.
En los últimos años, los balleneros japoneses han cazado entre 200 y 1.200 ejemplares. Lógicamente, temerosos de que el consumo vuelva a crecer, gobiernos de los 89 países firmantes de la Convención y oenegés ecologistas han criticado duramente a Tokio. «La decisión de recuperar la caza es lamentable y Australia urge a Japón a que haga de su regreso a la Comisión Ballenera Internacional una prioridad», afirmaron las ministras australianas de Asuntos Exteriores y de Medio Ambiente, Marise Payne y Melissa Price.
"Es evidente que el Gobierno japonés está tratando de pasar desapercibido anunciando esta decisión a final de año, evitando el foco de la prensa internacional —la mayoría de los corresponsales regresa a sus hogares en estas fechas—. Pero el mundo lo ve como lo que es", sentenció el director ejecutivo de Greenpeace Japón, Sam Annesley.
No obstante, Japón echa mano de razones culturales y económicas para dar caza a especies que, en su opinión, se han recuperado hasta alcanzar "niveles saludables". En un comunicado, el Gobierno de Tokio afirmó que "en su larga historia, Japón ha utilizado las ballenas no solo como fuente de proteína sino también con otros fines", y que su caza "ha sido vital para el desarrollo y el sustento de comunidades locales".