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Infomación General 21.09.2018

VALOR AGREGADO

Planta piloto para aprovechar descartes de zanahorias

Es resultado de un proyecto conjunto entre la UNL, la empresa Val-Mar y la Asociación para el desarrollo del Dpto. Garay. Generará valor a partir de restos de zanahorias. La inauguración será este miércoles, a las 18:30, en Santa Rosa de Calchines.

Fuente: Agenciafe

Como resultado de un proyecto conjunto entre la

Universidad Nacional del Litoral (UNL), la empresa Val-Mar y la

Asociación para el Desarrollo del Departamento Garay, este miércoles,

se realizará la puesta en marcha de una planta piloto para el

aprovechamiento del descarte de zanahoria.

Se trata de una planta única en la región que redundará en beneficio

de los productores locales y permitirá aprovechar toneladas diarias de

desechos para convertirlos en subproductos de alto valor agregado,

como alcohol etílico para utilización como biocombustible y aplicación

en farmacéutica y perfumería; y carotenos con utilidad para la

industria alimenticia.

El acto protocolar de puesta en funcionamiento se realizará el

miércoles, a las 18:30, en la Planta Val-Mar, en Santa Rosa de

Calchines (Ruta Provincial 1, Km. 38, 900 mts. al Oeste).

Estarán presentes el rector de la UNL, Enrique Mammarella; el decano

de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL), Adrian Bonivardi; el

presidente del Directorio de la Agencia Nacional de Promoción

Científica y Tecnológica, Facundo Lagunas; el titular de la firma

Val-Mar, Mariano Soressi; Marcelo Dupráz por la Asociación para el

Desarrollo del Departamento Garay, entre otras autoridades

universitarias, provinciales, municipales, empresarios, productores

locales y público.

 

 

 

NACIMIENTO DE UNA IDEA

 

En 2013, un grupo de empresarios y productores

contactaron a la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL) buscando

alternativas que permitan solucionar un problema regional: grandes

volúmenes de zanahorias de descarte comercial que impactaban

negativamente en el medio ambiente. De este modo, en el origen del

proyecto existió una demanda real del sector socio-productivo que

recurrió a la UNL como aliado estratégico para dar respuesta al

problema de manera conjunta.

Esta relación empezó a formalizarse un año después, en 2014, cuando se

inició el proyecto de aprovechamiento de zanahorias de descarte a

partir de la conformación de un consorcio público privado en el que

participaron la UNL, la empresa Val Mar de Santa Rosa de Calchines y

la Asociación para el Desarrollo del Departamento Garay.

Para ello se conformó también un grupo ad hoc: “Valorización de

Descartes agroindustriales” de la FIQ compuesta por

docentes-investigadores de la Universidad y del Conicet.

 

 

 

INNOVACIóN Y SUSTENTABILIDAD

 

El proyecto parte de un problema a nivel nacional, pero

canalizado a través de la empresa Val-Mar. Esta firma, dedicada a la

producción y empaque de zanahorias, descarta alrededor de 1.700

toneladas por año por no cumplir con las condiciones del mercado.

Estos desechos generan grandes pérdidas para éste y otros

establecimientos productivos por el volumen que se descarta, el que se

“tira” a campo para que lo consuman los animales produciendo un severo

daño ambiental.

Cada día, durante la época de cosecha, las plantas empaquetadoras de

la zona costera santafesina descartan aproximadamente 100 toneladas

de zanahorias, es decir, el equivalente a la basura que se produce en

una ciudad con 100 mil habitantes. Esto se debe a que no cumplen con

los requisitos de forma y tamaño impuestos por el mercado. Así, hasta

el 30% de la producción no puede ser comercializado, lo que repercute

tanto en los costos como en el impacto ambiental de la actividad.

Bajo la premisa de encontrar una solución a esta problemática, los

investigadores UNL-Conicet se abocaron al diseño de procesos que

permitan agregarles valor. La primera propuesta fue generar bioetanol

a partir de los azúcares fermentables que tiene la zanahoria. Luego

vieron que también era factible extraer carotenos, que son colorantes

naturales utilizados en la industria alimenticia, que el país no

produce y se importan en su totalidad. El objetivo siempre es sacar el

mayor provecho del descarte de zanahorias, por eso, además del

bioetanol, los carotenos y las fibras alimentarias, los investigadores

continúan trabajando para optimizar los procesos de extracción para la

obtención de otros subproductos.

 

 

ACCIONES Y RESULTADOS

 

La construcción, montaje y puesta en marcha de la planta

piloto en el área de empaque de la empresa Val Mar en Santa Rosa de

Calchines, es uno de los resultados de este proyecto integral. Gracias

a los esfuerzos conjuntos, también se logró la construcción de un

contenedor tecnológico de FIQ en Ciudad Universitaria en donde se

realizan los diferentes análisis de laboratorio de las zanahorias de

descarte, y se adquirió equipamiento para tal fin.

Este desarrollo es susceptible de aplicarse a diversos tipos de

descartes agroindustriales y su posterior tratamiento industrial para

la obtención de bioproductos de múltiples aplicaciones.

 

 

 

FINANCIAMIENTO

Las fuentes de financiamiento fueron diversas y complementarias, desde

fondos propios de la UNL hasta financiamientos nacionales, a través de

la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y

provinciales, a través de la Agencia Santafesina de Ciencia,

Tecnología e Innovación. Todo ello permitió que hoy se esté

concretando esta etapa, inaugurando una planta piloto que sienta un

precedente, un hito, en la vinculación Universidad-Empresa que

redundará en beneficios no sólo para el Departamento Garay sino de

toda la cadena productiva relacionada.

 

FUENTE: Prensa UNL