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Infomación General 31.10.2016

CIUDAD DE SANTA FE

Gran demanda en los cotillones por la llegada de Halloween

Los locales abocados a la comercialización de disfraces y accesorios registran una suba en la venta en comparación con años anteriores. Los personajes al estilo zombi y las máscaras son los productos más buscados.

Por: Uno Santa Fe /

Como sucede cada 31 de octubre es Halloween o Noche de Brujas, una celebración importada de Estados Unidos que cada año toma más fuerza en la Argentina y en Santa Fe gana adeptos. Los chicos recorren disfrazados las calles del barrio para pedir golosinas, los jóvenes y grandes organizan fiestas de disfraces o concurren a los boliches preparados para la ocasión.

En la ciudad los locales dedicados a la venta de productos de cotillón, disfraces y accesorios empezaron a lucir su mercadería desde los primeros días del mes en vistas a la fecha.
 
"La demanda de los artículos va aumentando día a día",afirmó María Cortopassi quien agregó que se registra un importante incremento de los festejos en relación a años anteriores.
 
La moda colabora para que los comercios puedan movilizar el nivel de ventas en un año que no dudaron en calificar como complicado. "Halloween sorprendió porque si se está vendiendo con respecto al año pasado, veníamos temerosos pero se nota mucho más que el año pasado", reiteró la propietaria del local ubicado en San Martín al 2500.
 
Desde fiestas particulares, cumpleaños infantiles, bares que deciden vestirse para la ocasión o el simple hecho de que los institutos de inglés acompañan la celebración colaboran a que la demanda de productos se intensifique.
 
Esta temporada a diferencia de años anteriores predomina la oferta de máscaras de látex. Las cuales pueden encontrarse con personajes de todo tipo y precios que arrancan en los 54 pesos hasta llegar a los 365 pesos.
 
"Los chicos van rotando en los personajes que eligen año a año, pueden optar por una máscara de monstruo y completarlo con un accesorio de mano que puede ser desde una guadaña o un cuchillo con sangre", explicó Cortopassi. Una tendencia con la cual coincidieron desde Cotillón Fiesta, las máscaras son los productos más buscados. Ya sea por practicidad o costo.
 
En sintonía con lo que ofrece la pantalla de televisión, los jóvenes optan por adoptar el personaje de zombi.
 
Muchas pinturas, sangre y heridas son los elementos indispensables para alcanzar una caracterización adecuada y al mejor estilo "The Walking Dead". "Ayer una nena se iba a disfrazar de gata sangrienta, los chicos van rebuscando los personajes porque ya se fueron disfrazando", explicó la comerciante.
En lo relacionado a los costos, los accesorios para lograr un buen aspecto son un tubo de maquillaje que tiene un costo de 35 pesos, sangre artificial de 45 pesos y por último, las heridas que rondan los 60 pesos. "Después se llevan matizadores para teñirse el cabello", completó la consultada en torno al aspecto que buscan lograr los chicos. En este segmento las edades de los clientes van desde los cuatro años hasta adolescentes que buscan reinventarse constantemente. Por último están los adultos que para disfrutar de una noche de boliche se equipan con elementos más sencillos como vinchas o caretas, una moda que se repite en los dos locales consultados.
 
"Estamos vendiendo mucho por el tema de las academias de inglés que lo festejan siempre. Entonces mandan a los chicos a buscar", explicaron desde Cotillón Fiesta.
 
En caso de no contar con la paciencia suficiente para armar un personaje, los disfraces completos son otras de las opciones que pueden encontrarse en los locales. En ese sentido, un equipo completo (que incluye la ropa), no llega a los 500 pesos. Si la necesidad pasa por equipar a los chicos, las famosas calabazas tienen un valor de 120 pesos, las guadañas 50 y los espeluznantes cuchillos con sangre 30 pesos. "Hay un surtido para todos los bolsillos", sostuvo Cortopassi.
 
El origen
 
Halloween es una fiesta de origen pagano que se celebra la noche del 31 de octubre, víspera del Día de Todos los Santos, y que tiene sus raíces en el antiguo festival celta conocido como Samhain (pronunciado "sow-in"), que significa "fin del verano" y se celebraba al finalizar de la temporada de cosechas en Irlanda para dar comienzo al "año nuevo celta", coincidiendo con el solsticio de otoño.
Durante esa noche se creía que los espíritus de los difuntos caminaban entre los vivos, y se realizaban fiestas y ritos sagrados que incluían la comunicación con los muertos. Además, era habitual colocar una vela encendida en las ventanas para que los muertos "encontrasen su camino".