Judiciales 02.09.2016
LAS CARMELITAS ROMPIERON EL SILENCIO
"Asumimos una vida de penitencia en total libertad"
Por: Agenciafe / Patricio Bellavigna /
Hace poco menos de una semana, no sólo Entre Rios, sino todo el país, conocía el caso del Convento de Nogoyá. En el cual viven las Hermanas Carmelitas Descalzas, y que cobró reelevancia en los medios de la región por la vida de penitencia y extrema pobreza que las habitantes del lugar llevan.
La aparción de látigos, cilicios y elementos de auto flagelación generó espanto por las supuestas "torturas" a las que eran sometidas las monjas Carmelitas Descalzas. Ex religiosas y familiares que dan cuenta del maltrato y la violencia de la que fueron víctimas, aseguraron que "las secuelas físicas y psíquicas han sido muy fuertes".
El periodista Danie Enz , investigó por más de dos años lo que ocurría puertas adentro del convento, luego de contactarse con familiares de las hermanas para que cuente lo que pasaba en esa comunidad religiosa. Tras conocerse la investigación, la Justicia allanó el convento de Nogoyá la semana pasada.En la investigación se detalla el sometimiento y la tortura que sufrian las mujeres que vivían en el convento. Además, en el allanamiento (un tanto exagerado, teniendo en cuanta que en el lugar vivian monjas, y no delincuentes) fueron encontrados los cilicios, los látigos y las mordazas con las que se autoflagelaban las hermanas carmelitas.
El relato de algunas ex monjas, supone que las superioras las obligaban a flajelarse, golpeándose con un látigo, completamente desnudas, durante media hora.
También "las obligaban a usar la mordaza. Les hacían abrir la boca (y les colocaban) un tubo que va atado con un elástico, el cual se lo hacían usar por 24 horas y solamente se lo podían sacar para comer", relató Enz.
Con respecto a las condiciones edilicias del lugar, eran las siguientes. Las monjas dormían en habitaciones individuales ("celdas") sin calefacción, ni ventilación de techo. Entre otros detalles, están por ejemplo, que en invieerno vestían sandalias sin medias; y en verano usaban ropa de lana.
El periodista entrerriano detalló que cuando una mujer quería ingresar "su voto de silencio era obligatorio" y "si un familiar iba de visita, siempre había alguien escuchando las conversaciones para que no hablaran de temas vulgares". En contraposición, las hermanas declararon que entraron al convento e hicieron sus votos con total libertad. En contraposición, una de las hermanas declaró:"Me causa mucha gracia todo lo que se está diciendo, es de gente que no conoce nuestra vida".
Entre otros castigos o sacrificios que realizaban las hermanas estaban: no poder mirar a un espejo porque es símbolo de "vanidad" y si alguna de ellas intentaba ver su reflejo en el vidrio de alguna ventana, había un inmediato castigo. Hubo veces que solamente se podían bañar una vez cada siete días, y debían alimentarse a pan y agua.
Además del delito de torturas estaría contemplado el de privación ilegítima de la libertad, ya que algunas de las ex monjas, declararon que una vez realizados los votos les era prohibido salir del convento. Por el contrario, la hermana Maria Cielo del Corazón de Jesús declaró: "El convento es una familia, donde tenemos una madre que nos cuida todos los días, y entre nosotros somos hermanas. Por eso causa gracia cuando uno escucha lo de las torturas y esas historias que han hecho con mucha imaginación. Por en una familia no se tratan así".
Todos estos delitos, deberán ser comprovados en la justicia. Por lo que las víctimas deberán declarar ante un juez todo lo que aportaron a la investigación periodística. Así como tambien, las hermanas que aún viven en el Convento, que en estos días salieron a desmentir las definiciones de la investigación.