Infomación General 07.01.2016
NACIONALES
Helicópteros, francotiradores y comando unificado: así es el operativo en Santa Fe
Por: Infobae /
El color de la situación puede ponerse más intenso: el jefe de la Policía santafesina, Rafael Grau, convocó a francotiradores junto a la delegación de Gendarmería nacional. Por lo pronto, el ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, suspendió un viaje a Capital esta mañana para colaborar con el operativo de rastrillaje y comunicarse con su par bonaerense, Cristian Ritondo, que le ofreció su apoyo. "La Bonaerense está yendo para allá", asegura otra fuente ministerial. La Policía Federal, por su parte, ya despachó tres helicópteros hacia la zona. Se encuentra en camino también el fiscal Juan Bidone, que investigó el Triple Crimen: la Procuración bonaerense liderada por María del Carmen Falbo lo autorizó para participar mediante un escrito.
El derrotero de los prófugos es serpenteante. Datos recibidos por el 911 santafesino reportaron que la camioneta Berlingo blanca robada a efectivos de Gendarmería que resultaron baleados con munición gruesa habría sido abandonada en la zona de San Jerónimo Norte, lo que indica un paso reciente por la zona. También se halló una camioneta Amarok, que también habrían robado para circular por pocos kilómetros en ambos vehículos. Luego habrían pasado a un Renault Clio gris, para dirigirse en dirección a San Francisco, Córdoba oeste.
Los funcionarios a cargo confían en dos factores sencillos: "Están en una zona de baja densidad de población y de edificios. Tienen pocos lugares donde esconderse. Y, por sobre todo, están en un territorio que no conocen". Por otra parte, hay una cuestión que inquieta: fuentes ministeriales confirmaron a Infobae que los Lanatta y Schillaci robaron armas en su enfrentamiento con los gendarmes
En Comodoro Py, del otro lado de la línea, el juez federal Sergio Torres y su equipo esperan novedades. Torres es el tercer magistrado a cargo de la pesquisa. Ayer, este medio adelantó que Torres junto al fiscal federal Jorge di Lello y su par Diego Iglesias, jefe de la PROCUNAR, el ala del Ministerio Público que investiga delitos de comercio de droga, comenzó a investigar la hipótesis de que los prófugos recibirían el apoyo de bandas narco, originada por tres llamados anónimos recibidos por comisarías y dependencias de la Policía Federal.
Hoy por la madrugada, Torres recibió el dato de parte de Inteligencia Criminal de Gendarmería de que los Lanatta y Schillaci –que luego fueron reconocidos por los gendarmes que balearon– estarían en la zona de Matilde. Autorizó de inmediato tres allanamientos, con resultados negativos. Pero el trío no estaba lejos: la balacera entre ellos y efectivos fue parte de un encuentro fortuito.
Para las fuerzas de seguridad y la Justicia, lo que ocurre hoy en Santa Fe se reduce a, básicamente, jugarse el honor. Una voz jerárquica apunta: "Ya van once días y cuatro efectivos con tiros en el cuerpo. Si no se los agarra hoy, va a ser una vergüenza".