Cuaresma en la Ciudad de Santa Fe
EL KILO DE PESCADO REGISTRÓ UN AUMENTO DEL 15%
Los productos de mar fueron los que más aumentaron. Los de río, varían de acuerdo a la cantidad en existencia. Las alternativas, como el pollo y las verduras, también sufrieron los incrementos.
08-03-2010 | 16:36 hs.
Autor: Agenciafe · Fuente: Agenciafe/Diario UNO
En las últimas tres semanas, la inflación llegó a las pescaderías de Santa Fe. En el caso de los productos de mar, la suba rondó el 15 por ciento. Ayer, el kilo de filetes de merluza se conseguía en Santa Fe a 23 pesos el kilo, mientras que días atrás estaba a 18.
El kilo de filetes de pollo de mar cuesta 22 y el de gatuzo, 24. En tanto, los pescados de río aumentaron un 10 por ciento. El sábalo subió de 14 a 16 pesos el kilo; la boga, de 18 a 20; y el molido para empanadas o tartas, de 10 a 12 pesos el kilo.
Panchi, de Pescadería Alexis, explicó que la suba, en el caso del pescado de mar, estuvo vinculada al paro que llevó adelante el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos en Mar del Plata, que impedía numerosas operaciones en ese puerto. En ese sentido, resaltó: “En el último tiempo, el pescado de mar aumentaba un 5 por ciento cada semana. El pescado de río varía de acuerdo a la cantidad que haya”.
De todas maneras, indicó que el consumo se incrementó, como todos los años, no sólo por la compra familiar sino también por parte de las rotiserías y los comedores, que durante la Cuaresma refuerzan los menúes con pescado.
Si bien los precios de algunos pescados registraron aumentos en lo que va del año, los comerciantes estiman que la demanda creció alrededor de un 50 por ciento en lo que va de 2010 con respecto a igual período del año pasado. Este incremento de ventas se debería a la suba en los valores de los cortes de carne vacuna, que experimentaron un encarecimiento de hasta un 40 por ciento durante este año.
Expectativas
El 17 de febrero se puso en marcha la Cuaresma, un período que comprende 40 días donde los católicos refuerzan sus creencias y se someten a un renunciamiento que consiste en un ayuno los días viernes y además se evita –a pesar de no ser exigido por la Iglesia católica– el consumo de carnes rojas.
A la par de la celebración cristiana, el sector dedicado a la comercialización de pescado renueva las expectativas que se concentran en un repunte de las ventas. Sin embargo, el entusiasmo resulta ilusorio porque según admitieron muchos puesteros, los precios se incrementaron y el valor de algunas especies se equipara con el de algunos cortes de carnes rojas.
En medio del conflicto que generó el aumento de la carne vacuna, el pollo y el pescado aparecieron como una alternativa viable. Sin embargo los comerciantes explicaron el fenómeno diciendo que “no hay mucha mercadería de río para vender, sólo hay algunas piezas de sábalos y unas de armado”. Los motivos del desabastecimiento se explican por “la crecida del río, no se pesca casi nada y los pescadores no pueden trabajar”.
La costumbre
En cuanto a esta tradición, el mandamiento de la Iglesia Católica para el día de la Pasión de Cristo es el de ayuno y abstinencia, con el mismo sentido que se lo pide durante el tiempo de preparación para la Semana Santa. El no comer carne es tan sólo un modo cultural de expresar ese deseo de ayuno. Y en este sentido, me gustaría decir desde ya, que no se trata, por tanto, de hacer un festín de pescado.
El tiempo cuaresmal prepara a los fieles, para que celebren el Misterio Pascual, mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y la penitencia. Tal es, según el Concilio Vaticano II, la doble finalidad de este tiempo sagrado para los ciudadanos católicos.