EN UN MOMENTO DE CRISIS REGIONAL, FRANCIA ASUMIÓ LA PRESIDENCIA DE LA UE
Tomó ayer las riendas del bloque regional con un llamado del presidente Nicolas Sarkozy a adoptar cambios profundos, pero Polonia agravó aún más los problemas de la UE al anunciar que no ratificará el Tratado de Lisboa que ya fue rechazado en Irlanda.
02-07-2008 | 18:24 hs.
Autor: Agenciafe · Fuente: Télam

Francia tomó hoy las riendas de la Unión Europea (UE) con un llamado del presidente Nicolas Sarkozy a adoptar cambios profundos, en momentos donde reina la incertidumbre por el No irlandés al Tratado de Lisboa y las amenazas de Polonia y Republica Checa de no ratificar el tratado.

La Torre Eiffel de París fue iluminada antes de anoche con los colores azul y dorado de la bandera de la UE y con ese bucólico marco de fondo, Eslovenia le pasó la presidencia del bloque a Francia por los próximos seis meses.

Previamente, Sarkozy habló una hora por televisión para explicar sus prioridades con un lenguaje pedagógico y simple, evitando los términos técnicos el mandatario buscó seducir a sus compatriotas, cada vez mas escépticos sobre los beneficios de formar parte de la UE.

"Algo no está bien. Algo no está nada bien" con la UE, dijo antes de anoche Sarkozy en su mensaje, "debemos simplificar las cosas" y reconoció que "el proceso europeo es largo y en seis meses no podré cambiar todo, pero buscaré provocar un cimbronazo".

Como ratificación de sus palabras, una noticia sacudió a Europa apenas una hora después: el presidente polaco anunció que no firmará el llamado Tratado de Lisboa por considerar que "no tiene sentido" luego de que el texto fue rechazado en Irlanda.

"Por el momento, la cuestión del tratado no tiene sentido", dijo el mandatario Lech Kaczynski en una entrevista que publicó hoy el diario Dziennik. En Polonia, la aprobación del Tratado de Lisboa se transformó en un tema de política interna.

El tratado fue ratificado por el Parlamento polaco en abril pasado, pero el presidente del país es quien debe firmar en última instancia los tratados internacionales, según la Constitución polaca, y nada puede obligarlo a hacerlo.

Kaczynski se sumó así a sus pares de la República Checa y Alemania, que también buscan demorar la ratificación final del tratado, cuya finalidad es agilizar el funcionamiento de un bloque que en los últimos años creció de 15 a 27 miembros.

La decisión supone un revés para Sarkozy y para sus declarados deseos de dirigir la UE hacia una nueva era de fortaleza y unidad.

La postura polaca fortalece la posición de Republica Checa, cuyo presidente, Vaclav Klaus, y el primer ministro Mikek Topolanek, se declararon euroescépticos.

Sarkozy dijo que no será su prioridad salvar el Tratado de Lisboa, y agregó que los demás países de la UE debían seguir con el proceso de ratificación del texto.

Sin embargo, Sarkozy sabe que para que la presidencia francesa sea un éxito necesita allanar el camino para que el Tratado de Lisboa sea puesto en marcha el 1 de enero del 2009.

Por eso, el mandatario galo necesita aliados de peso para encauzar a los nuevos Estados miembros que se oponen al Tratado.

Entre sus aliados, Sarkozy cuenta con el apoyo del presidente de la Comisión, el portugués José Manuel Barroso, quien busca la reelección a su cargo en el 2009, la canciller alemana Angela Merkel y el premier británico Gordon Brown, pese a que Londres no esconde que Europa está lejos de ser su prioridad.

Otros dos aliados del mandatario son el jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el premier italiano Silvio Berlusconi, un incondicional de Sarkozy a quien le gustaría recuperar protagonismo dentro de Europa.

Sarkozy, quien proclamó "Francia vuelve a Europa" tras ganar las elecciones del año pasado, dijo que concentrará sus esfuerzos en cinco áreas durante la presidencia francesa de la UE.

El jefe de Estado francés tiene previsto viajar a Irlanda el 11 de julio, un día después de presentar los objetivos de la presidencia francesa de la UE en un mensaje ante el Parlamento europeo en Estrasburgo.

Los líderes de la UE planean rediscutir el futuro del tratado en una cumbre en octubre próximo en la que el primer ministro irlandés, Brian Cowen, presentará una serie de ideas sobre cómo seguir adelante.

Tras ganar las elecciones el año pasado, Sarkozy proclamó: "Francia vuelve a Europa" y ayer aseguró que sus esfuerzos se centraran en cinco áreas durante la presidencia francesa de la UE.

Estas son inmigración, defensa, energía y medio ambiente y agricultura y el proyecto de mayor perfil: el lanzamiento, previsto para el 13 de julio, de una nueva Unión Mediterránea.


Tiempo estimado de lectura: 3:49