La presidenta Cristina Fernández de Kirchner utilizó la cadena nacional (cuarta oportunidad) para transmitir su mensaje de apertura de la XXXV Cumbre de Mercosur, donde aseguró que “los señores de la timba financiera han pasado a la timba de los alimentos”, y recordó que “decían que la soja no iba a llegar a 600 dólares” por tonelada “y ya está en 590”.
“Parece no tener fin el aumento de los alimentos, el precio de la soja ha llegado a 590 dólares”, remarcó la Presidenta desde San Miguel de Tucumán y aprovechó rápidamente para recordarle al sector agropecuario el actual nivel de precios internacionales de los alimentos."Nunca como ahora, los gobernantes de América latina nos parecemos a los gobernados", agregó la mandataria.
Mientras los presidentes de los países miembros y asociados del bloque la escuchaban atentamente, la jefa del Estado argentino explicó que “el proceso de integración tiene una necesidad de carácter estratégico en defensa de nuestros recursos”.
De cara a las negociaciones en la ronda de Doha, Fernández de Kirchner sostuvo que “no hay que tener clichés ideológicos, sino simplemente negociar en términos de ventaja, calidad de vida y trabajo para nuestros representados”.
Tras oír las palabras de sus pares, la Presidenta volvió a solicitar la palabra para insistir en la incorporación de Venezuela como miembro pleno del Mercosur y para informar que las exportaciones argentinas crecieron un 50 por ciento desde la asunción de su esposo, Néstor Kirchner, en 2003.
“Somos el primer exportador mundial de aceite de soja y limones; segundo, en leche en polvo entera; quinto, en jugo concentrado de manzana; sexto, en trigo y carne bovina; décimo, en vino y aceite de oliva; decimotercero, en lácteos; y decimoctavo, en quesos”, enumeró la Presidenta.
Luego, se comprometió a que “con mucho orgullo y confianza el país continuará aportando alimentación a la humanidad” y anunció que están desarrollando y diseñar el plan PROA (Producir y Alimentar) .
Para finalizar, solicitó articular políticas en base a las economías y potencialidades regionales para “aprovechar la inmensa oportunidad histórica mundial". "Necesitamos que nuestro esfuerzo sean reconocidos por aquellos que durante décadas protegieron con subsidios todas las economías, generando desempleo, miseria y hambre en nuestros pueblos”, cerró Cristina Fernández.