Daniel Presser
"QUEREMOS QUE NOS AYUDEN A SABER QUÉ PASÓ CON ESTEFANÍA"
A cinco días del trágico accidente en la Recoleta santafesina, que le costó la vida a la joven de Esperanza, sus familiares solicitaron a los testigos que aporten datos para esclarecer el hecho. "Pedimos a todos lo que son posibles testigos de lo que pasó que se presenten a declarar. Queremos saber realmente qué fue lo que sucedió y que el culpable pague", indicó el padre de la joven. El conductor del Fiat Uno Rojo que atropelló a la pareja en 25 de Mayo y Suipacha declara hoy en los tribunales santafesinos.
17-06-2009 | 16:10 hs.
Autor: Agenciafe · Fuente: Agenciafe/Diario UNO

El viernes falleció en Santa Fe Estefanía Presser, una adolescente de 19 años, oriunda de Esperanza. Había sido atropellada por un auto, minutos antes de las 8, mientras cruzaba la calle 25 de Mayo, frente al Cine América –a metros de Suipacha.

El accidente seguido de muerte de la joven sembró dudas en sus familiares que hoy –a cinco días de la tragedia– no encuentran consuelo. “Se sabe que fue embestida por un auto que venía a gran velocidad, pero no está claro si la colisión se produjo sobre la calle o la vereda y si el conductor estaba alcoholizado o no”, explicó Daniel, padre de la joven.

Con los ojos llenos de lágrimas y escoltado por su cuñado Carlos, Daniel pudo relatar lo poco que sabe acerca de lo sucedido el pasado viernes en 25 de Mayo (a 20 metros de la intersección con Suipacha), donde un Fiat Uno color rojo atropelló a Estefanía (19) y Maximiliano Cuello (22). “Sabemos, por dichos de sus amigos, que Estefi había asistido al cumpleaños de un amigo. Allí se encontró con Maximiliano y juntos se dirigían a tomar el colectivo que los llevaría a sus respectivos domicilios (Maxi vive en Santo Tomé y Estefanía habitaba en un departamento de la zona sur de la ciudad junto con su hermana)”, explicó el padre.

A su vez Daniel explicó: “Mi hija conocía a Maximiliano porque fue su coordinador de turismo en el viaje de Bariloche. Gracias a la lista que tenía la empresa para la que él trabaja, pudieron obtener nuestro teléfono y contactarse con nosotros”. Por otro lado, el hombre oriundo de Esperanza agregó: “Eran cerca de las 14 (el accidente se produjo alrededor de las 7 de la mañana) recibimos un llamado del hospital Cullen que nos avisaba que la nena estaba hospitalizada, enseguida llamamos a Johana (su hermana) y le dijimos que vaya a ver qué pasaba. Cuando nosotros llegamos, ya estaba muerta”.

—¿Qué les dijo la Policía?
—Un cuñado mío se acercó a la dependencia policial y allí le dijeron que los chicos cruzaron a 30 metros de la senda peatonal; lo que ahora deben determinar los peritajes es: si los chocaron cuando estaban en la calle o cuando ya habían subido la vereda. Hay testigos que dicen que el auto venía haciendo zigzag y que la velocidad era mayor a los 100 kilómetros, pero necesitamos saber bien qué pasó para lograr que la verdad salga a la luz.

Pedimos a todos lo que son posibles testigos de lo que pasó que se presenten a declarar. Queremos saber realmente qué fue lo que sucedió y que el culpable pague.”
Es muy probable que alguien más haya visto algo, porque sucedió a las 7 de la mañana de un viernes en una zona muy transitada. Por eso le pedimos que se acerquen y nos llamen, que nos cuenten qué vieron... porque todo, por más poquito que sea, servirá para que se haga justicia. Yo sé que a la vida de ella no me la van a devolver, pero quiero que los culpables estén donde corresponde, que paguen. Sé que el padre del chico que manejaba el auto tenía un puesto de jerarquía en la Unidad Regional I de Santa Fe y entiendo que la gente no se quiera comprometer.
Cada uno sabe los riesgos que corren y comprendo si no me quieren ayudar...

—¿Cómo era Estefanía?
—Era como cualquier joven de 19 años, estaba llena de vida y proyectos. Vivía junto a su hermana aquí en Santa Fe y había comenzado a estudiar la carrera de Ciencias Médicas. Era una buena estudiante, muy aplicada y responsable. Había sido abanderada tanto en el colegio primario como en el secundario, nunca se llevó una materia... tenía muchos amigos y era la mayor de cinco hermanos (Johana de 18, Larisa de 14, Alexis de 9 y Lorena de 8).

Nuestra preocupación cuando vinieron a vivir a Santa Fe (es oriunda de Esperanza) fue siempre la inseguridad, el miedo a que les pueda pasar algo por estar solas... pero nunca nos imaginamos esto: un accidente era algo impensado. Ella tenía el objetivo de convertirse en médica y nosotros estábamos seguros de que iba a lograrlo.

Estefanía era muy agradecida por todo lo que podíamos darle. A pesar de que no soy muy expresivo y pocas veces me mostraba mimoso con ella, mi nena sabía que mi vida estaba basada en crear un buen proyecto para mis hijos, en lograr que pudieran salir adelante en la vida.

Nuestra preocupación cuando Estefi vino a vivir a Santa Fe fue siempre la inseguridad, nunca nos imaginamos que podía tener un accidente semejante.”
—Valoraba los esfuerzos que deben haber hecho para solventar sus gastos...
— Y sí, para nosotros es un esfuerzo grande mandar a las chicas a estudiar a Santa Fe. Yo trabajo desde los 20 años, soy empleado de una fábrica que se dedica a realizar calderas y tanques; además, tengo dos locales y dos departamentos en alquiler y con ese dinero servía para las chicas. Sé que el mundo se pone cada día más difícil y ahora es necesario tener una carrera universitaria para salir adelante, por eso siempre les insisto para que se formen en la vida.

—¿Qué le dirías al joven que manejaba el vehículo?
—Yo sé que la verdad no me la va a contar. No tuve la oportunidad de verlo pero tampoco quiero. No tengo rencor hacía él pero creo que su conciencia le dirá lo que tiene que hacer. Espero que la justicia haga las cosas bien y que quienes sepan algo de lo que sucedió se acerquen a declarar, a prestar testimonio de lo que vieron. Apelo al buen corazón de los ciudadanos, espero que me ayuden a saber qué pasó con mi hija.

Desde ya quiero agradecer a todos los que se acercaron para darnos su apoyo incondicional. A los amigos de Estefi que nos escribieron cartas y nos permitieron saber lo buena que era como amiga. A todos queremos darle las gracias, de mi
parte, de mi esposa Mariela, sus hermanos y sus cuatro abuelos, porque su apoyo es muy importante en estos momentos.

—¿Pudo contactarse con Maximiliano Cuello?
—Ayer (por el lunes) pudimos ir a su casa y dialogar con él. Mucho no pudo decirnos, porque no se acuerda... además, sus familiares le dieron la triste noticia sobre Estefanía unos minutos antes de que nosotros lleguemos. Sabemos que está en estado de shock y que es muy difícil todo lo que le está pasando. Él es una víctima también y gracias por suerte se está recuperando favorablemente.


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