En la planta de Alvear
GENERAL MOTORS: SIN ACUERDO, EL GOBIERNO EXTENDIÓ LA CONCILIACIÓN
El proceso de negociación que vencía ayer jueves se amplió al martes 2 de diciembre. El ministro de Trabajo destacó los avances: no se habla de despidos sino de unas 150 suspensiones. Pero el gremio no admite recortes de salario "selectivos" y pide bajas "rotativas" entre el personal. "Ya hay una victoria clarísima de Smata", dijo Rodríguez. El lunes retoman las discusiones.
21-11-2008 | 04:41 hs.
Autor: Agenciafe · Fuente: Agenciafe /Rosario 3
La reunión de este jueves entre General Motors y el gremio de los mecánicos (Smata) estuvo lejos de ser un trámite para firmar un acuerdo. Si bien la empresa dejó de hablar de despidos, desde el sindicato se negaron a aceptar un plan de suspensiones que afectaría a más de 150 trabajadores con quitas de salario (de hasta un 40 por ciento dentro de un año) y en cambio pretende que el esfuerzo sea compartido entre todo el personal con bajas "rotativas" y de menor impacto.
Por eso, a las 13.30 se pasó a un cuarto intermedio y la negociación en la sede local del Ministerio de Trabajo se retomó a las 16. Dos horas más tarde, tras varias reuniones particulares entre funcionarios de Trabajo y las representantes de las partes, y también otras comunes, el ministro Carlos Rodríguez señaló que resolvió extender la conciliación obligatoria hasta el martes 2 de diciembre.
Rodríguez destacó que se avanzó mucho en el proceso (ya no se habla de 435 despidos como en el comienzo sino de unas 160 suspensiones) y por eso, dijo, "hay una victoria clarísima de Smata, pero va por más".
Justamente, Marcelo Barro, titular del gremio, aseguró que la firma quiere hacer "suspensiones selectivas" y ellos buscan que "el esfuerzo sea compartido entre todos". "Hay mucha tela para cortar y para seguir trabajando", dijo Rodríguez para justificar la extensión de la conciliación que vencía este jueves.
El país mira a GM
La planta de Alvear de GM llegó a enviar más de 400 telegramas antes de que se declarara la conciliación obligatoria. “Estamos muy esperanzados”, dijo por la mañana el ministro Rodríguez, quien a esa hora se vanagloriaba de que “entre 300 despidos que hubo y ciento y pico más que iba a haber, pasar a no despedir a nadie y tener suspendido a parte del personal cobrando en un principio todo el salario (luego habrá quitas paulatinas) es un avance enorme”. Conceptos similares vertió más tarde al canal de noticias nacional TN y reconoció la importancia de este conflicto para el resto del país.
Bernardo García, gerente de Comunicaciones de GM Argentina, precisó que sería 160 las personas suspendidas y aclaró que sólo esos sueldos se verían afectados. En total son 2.500 los empleados de la automotriz norteamericana en la Argentina.
El funcionario dijo que era inevitable que se produjera algún tipo de recorte laboral. “Todos sabemos que la crisis internacional automotriz existe, que el Vitara se dejaba de fabricar en Santa Fe; sería tonto pensar que esto no iba a costar algo”, afirmó en diálogo con el programa Tempranísimo, de Radio 2.
Rodríguez se mostró satisfecho con las negociaciones en las que la cartera a su cargo, a partir del dictado de la conciliación obligatoria, tuvo un lugar central. Para él se produjo un “cambio diametral” en la situación y si esto termina así será “un éxito muy grande” porque este tipo de conflictos “no se suelen resolver en las provincias”. Por eso, interpretó que esto significa una muestra de confianza de las partes en la administración santafesina.
Pero además, consideró que en el actual marco de crisis, con amenazas de despidos en varios rubros, el de General Motors se puede convertir en un caso testigo a nivel nacional.
En cuanto a lo que pasa en otros sectores con la crisis laboral, el ministro dijo tener “casi todos los casos concretos bajo control”. “Lo que hay es una crisis de expectativas, los empresarios tienen temor al futuro”. Por eso, volvió a pedir “serenidad y diálogo”. Hay que “conversar, conversar, y conversar”. Y advirtió que bajar los puestos de trabajo es darle un puntapié inicial al círculo vicioso de la crisis: “Si bajamos puestos de trabajao acabamos con el consumo”, que es el principal motor de la economía nacional.